PRIMER MOVIMIENTO:
La lectura de Con faldas y a lo loco, una nota que firmaban Sergio Núñez y Ariel Idez en el suplemento "RADAR" del diario Página/12, fue el primer impulso para pensar en una nueva obra. La nota tomaba otra que Juan José de Soiza Reilly, había escrito hace tiempo y fuera publicada por la revista Fray Mocho del 7 de junio de 1912. Esta daba cuenta de una banda de "Evas Hombrunas" (así los nombraba Soiza Reilly) que "protegidos por la sofisticación del art nouveau, cuyas prendas resultaban en vaporosos vestidos que ocultaban las formas, se vestían de mujer para robar y estafar en la Buenos Aires de las primeras décadas del siglo XX. Falsas viudas, damas que se apodaban "la choricera", noches en el Rosedal (ya entonces) y rápidos hurtos en el tranvía".
Travestis y ladrones de poca monta. Rateros. Pensé inmediatamente en personajes posibles de una historia teatral puesta hoy, siglos después. Seres que se encontraban en exclusión por partida doble.
Era el domingo 1 de julio del 2007, algo quedaba ahí después de leerla.
La lectura de Con faldas y a lo loco, una nota que firmaban Sergio Núñez y Ariel Idez en el suplemento "RADAR" del diario Página/12, fue el primer impulso para pensar en una nueva obra. La nota tomaba otra que Juan José de Soiza Reilly, había escrito hace tiempo y fuera publicada por la revista Fray Mocho del 7 de junio de 1912. Esta daba cuenta de una banda de "Evas Hombrunas" (así los nombraba Soiza Reilly) que "protegidos por la sofisticación del art nouveau, cuyas prendas resultaban en vaporosos vestidos que ocultaban las formas, se vestían de mujer para robar y estafar en la Buenos Aires de las primeras décadas del siglo XX. Falsas viudas, damas que se apodaban "la choricera", noches en el Rosedal (ya entonces) y rápidos hurtos en el tranvía".
Travestis y ladrones de poca monta. Rateros. Pensé inmediatamente en personajes posibles de una historia teatral puesta hoy, siglos después. Seres que se encontraban en exclusión por partida doble.
Era el domingo 1 de julio del 2007, algo quedaba ahí después de leerla.
SEGUNDO MOVIMIENTO:
Le comenté esto a un compañero que trabaja en el Museo de la Penitenciaria (ya con la intención de investigar y documentarme hacia la producción de un nuevo texto teatral) y a los pocos días me trajo fotocopiado un completo expediente policial de un hombre joven, que allá por los años cuarenta, se travestía y robaba.
Dos lecturas fundamentales.
Dos lecturas que me hacían pensar y analizar en como la Ley, el Estado, la Ciencia (¿de entonces?) intervenían sobre los otros y en particular cómo el ser travestis u homosexuales se volvía un agravante que primaba para dictar un (¿pre?) juicio.
La condena era "ser PUTO".
TERCER MOVIMIENTO:
Búsqueda de nuevas lecturas, de otras que fueran sumándome. Cada vez que decido embarcar en viaje hacia la escritura busco compañeros que me den pretextos y palabras.
En esta travesía fueron solidarios, Osvaldo Bazán y su Historia de la homosexualidad en la Argentina, La estatua de sal de Salvador Novo, Médicos, maleantes y maricas de Jorge Salessi, Néstor Perlongher, Manuel Puig, Oscar Hermes Villordo, Paco Jamandreu, Pedro Lemebel, Andre Gide, Mishima, letras de tangos y boleros, manuales de ciencia, y tanto otro material que intencionalmente busqué para que cayera en mis manos, y para que pudieran dar forma a una idea, a mis ganas de ponerme a decir esto ahora.
PUTO... De eso se trata.
Dos lecturas que me hacían pensar y analizar en como la Ley, el Estado, la Ciencia (¿de entonces?) intervenían sobre los otros y en particular cómo el ser travestis u homosexuales se volvía un agravante que primaba para dictar un (¿pre?) juicio.
La condena era "ser PUTO".
TERCER MOVIMIENTO:
Búsqueda de nuevas lecturas, de otras que fueran sumándome. Cada vez que decido embarcar en viaje hacia la escritura busco compañeros que me den pretextos y palabras.
En esta travesía fueron solidarios, Osvaldo Bazán y su Historia de la homosexualidad en la Argentina, La estatua de sal de Salvador Novo, Médicos, maleantes y maricas de Jorge Salessi, Néstor Perlongher, Manuel Puig, Oscar Hermes Villordo, Paco Jamandreu, Pedro Lemebel, Andre Gide, Mishima, letras de tangos y boleros, manuales de ciencia, y tanto otro material que intencionalmente busqué para que cayera en mis manos, y para que pudieran dar forma a una idea, a mis ganas de ponerme a decir esto ahora.
PUTO... De eso se trata.